jueves, 1 de julio de 2021

El informe de D. Pablo Ilarregui (Académico de la R.A.H.) sobre las monedas del Príncipe de Viana.

 El informe de D. Pablo Ilarregui (Académico de la R.A.H.) sobre las monedas del Príncipe de Viana. Artículo publicado en: Gaceta Numismática (2008) 170/171: pp. 23-28.

 

Miguel Ibáñez Artica

 

















martes, 1 de junio de 2021

La escritura braille en las monedas.

 La escritura braille en las monedas: I. Monedas corrientes circulantes y II. Monedas conmemorativas. Artículos publicados en: Eco Filatélico y Numismático 76(1292) (Febrero, 2020): pp. 44-47, y Eco Filatélico y Numismático 76(1293) (Marzo, 2020): pp. 48-49.

 

Miguel Ibáñez Artica

 

 

I. Monedas corrientes circulantes.


            En un reciente artículo comentábamos las escrituras más antiguas que aparecen en las monedas, la cuneiforme y la jeroglífica egipcia, ahora trataremos de la más moderna, la escritura braille, diseñada en 1825 para personas invidentes  por el pedagogo francés Louis Braille.


            Este sistema se basa en otro ya existente, denominado “escritura nocturna”  diseñado para el ejército y que contaba con una doble ventaja, permitía enviar mensajes cifrados que podían ser leídos por los oficiales en la oscuridad. Con un lápiz utilizado como buril se marcaban en relieve puntos sobre una matriz de 2 x 6, utilizando un alfabeto fonético (en francés) creado por el militar y criptógrafo Charles Barbier. Braille tomó como base este sistema simplificándolo a una matriz de 2 x 3 y creando un alfabeto completo. La presencia o ausencia de puntos en cada una de las seis posiciones de la matriz permite realizar 64 combinaciones, suficientes para cubrir las diferentes letras del alfabeto, números y signos de puntuación (Fig. 1).

 

Figura 1.- Alfabetos Barbier y Braille.

 

            Las monedas que presentan signos en escritura braille podemos agruparlas en tres categorías diferentes, en primer lugar las que presentan estos caracteres con una finalidad funcional, es decir permitir a las personas invidentes reconocer el valor de la moneda de forma táctil mediante este tipo de escritura. A este grupo pertenecen las monedas italianas de 500 liras, los pesos mejicanos, los colones costarricenses, los sucres ecuatorianos, los céntimos del nuevo sol peruanos y la moneda de diez tólares eslovenos.

 

            En segundo lugar tenemos las monedas conmemorativas, que hacen referencia a acontecimientos relacionados con el inventor de este tipo de escritura Luis Braille, o a colectivos o personas invidentes de relevancia. Aquí podemos diferenciar dos grupos distintos, por un lado, las monedas destinadas a la circulación (como las piezas de dos euros italianas y belgas, las dos rupias indias o los cuartos de dólar americanos), y por otra parte las monedas conmemorativas destinadas exclusivamente al mercado del coleccionismo numismático (monedas de cien francos francesas, de mil pesetas españolas, dólares de plata de EEUU, Palau y Canadá, złotys polacos y coronas de la Isla de Man). 

 

            Con respecto al uso de este código con una finalidad funcional, solamente seis países lo han aplicado en las monedas circulantes de uso común, el primero en implantarlo fue Italia en 1982 en las monedas bimetálicas de 500 liras, emisiones que se prolongaron durante una década hasta 1992, desapareciendo en el año siguiente.

           

            El reverso de esta moneda muestra una vista de la Plaza del Quirinal de Roma, con el “Palazzo” al fondo, construido como palacio de verano de los Papas y actualmente residencia oficial del presidente de Italia, y en un primer plano la fuente conocida como Monte Cavallo, con un obelisco traído por los romanos de Egipto, flanqueado por dos estatuas que representan a Castor y Pollux, cada uno de ellos acompañado de un caballo. Estas monedas llevan la leyenda "L. 500" en la parte inferior del reverso, y en la parte superior, la misma inscripción en alfabeto braille (Fig. 2).

 

Figura 2.- Monedas de 500 liras con escritura braille: primera (1982) y última (1992) emisión.

 

            El segundo país en implementar la escritura braille fue Costa Rica, que introdujo este sistema en las monedas de 5, 10 y 20 colones en 1983, ampliándolo a las de 25 y 50 en 1996, a la de un colon en 1998, a la de 50 en 1999 y finalmente a la de 500 en el año 2003, conservando este tipo de escritura en el numerario actualmente en circulación (Fig. 3).

 

Figura 3.- Monedas de Costa Rica.

 

            El tercer país en añadir el sistema braille para señalar el valor de la moneda fue México, que introdujo dichos símbolos en las emisiones realizadas entre 1984 y 1992 en sus monedas de 10, 20, 50 y 100 pesos (Fig. 4). Mientras las monedas de 100 y 50 pesos, que llevan los retratos de los presidentes Venustiano Carranza y Benito Juárez respectivamente (Figs. 4d y c), se acuñaron a partir de 1984, con una última emisión en 1992, las de 20 y 10 pesos (con los bustos del presidente Guadalupe Victoria y del fundador Miguel Hidalgo y Costilla), lo hicieron en 1985 siendo la última emisión de la moneda de veinte pesos con símbolos en braille en 1990, y un año antes la de diez pesos (Figs. 4b y a).

 

Figura 4.- Monedas mexicanas con escritura Braille.

 

            De forma puntual, Ecuador realizó emisiones que incorporaron la cifra del valor de la moneda en braille en los cincuenta centavos y 5, 10, 20 y 50 sucres de la emisión de 1988, sin que esta fórmula tuviera continuidad posterior (Fig. 5a).

 

            Perú relevó a México introduciendo el código braille en las monedas de 1, 5, 10, 20, 50 céntimos y un nuevo sol entre los años 1991 y 2000. Las monedas de 1, 5, 10 y 20 céntimos llevan en su anverso la cifra del valor de la moneda flanqueada de unas figuras de bajorrelieves hallados en la ciudad precolombina de Chan Chan. Debajo el valor en letras y encima en alfabeto braille. Las monedas de 50 céntimos y un sol llevan la cifra flanqueada por una rama de olivo y el logotipo de la ceca, debajo el valor en letras y encima en braille (Fig. 5b).

 

Figura 5.- Monedas con escritura Braille.

            a: Emisiones de 1988 de Ecuador.

            b: Monedas de Perú.

 

            Finalmente, dentro de Europa, y aparte de las emisiones italianas reseñadas, otras monedas que llevan la cifra del valor de la moneda en símbolos braille, son los diez tólares acuñados en la República de Eslovenia entre los años 2000 y 2006, con un módulo de 22 mm y un peso de 5,75 g. (Fig. 6).

 

Figura 6.- Moneda de 10 tólares de Eslovenia, cuproníquel, 22 mm.

 

 

II. Monedas conmemorativas.

 

            Además de las emisiones del numerario “corriente” comentadas en un artículo anterior (Fig. 7), encontramos cuatro tipos monetarios conmemorativos, pero de circulación ordinaria, el primero son los 25 céntimos de dólar (quarter) acuñados en el año 2003 y dedicados al estado de Alabama, donde aparece la imagen de la escritora y activista política invidente Helen Keller, incluyendo su nombre en inglés, y en versión simplificada en braille (Fig. 8d). Posteriormente, en el año 2009 se acuñaron monedas de dos euros en Bélgica e Italia, y de dos rupias en la India para conmemorar el bicentenario del nacimiento de Louis Braille. La moneda belga presenta el busto del inventor, y a ambos lados de su cabeza su nombre en alfabeto braille (Fig. 8a). Se trata pues de la primera moneda del sistema euro que presenta un texto en braille y se distribuyó el 25 de septiembre, un poco antes de la que se acuñó con el mismo motivo en Italia y que circuló a partir del 15 de octubre. La emisión italiana muestra una mano, que se desliza por la superficie de la página de un libro en el que están impresos los caracteres “LOUIS BRAILLE” en código braille (Fig. 8b). La moneda de dos rupias acuñada en la India muestra el busto frontal del creador del sistema de lectura para ciegos y debajo en caracteres braille “L.BRL” (Fig. 8c).

 

Figura 7.- Monedas con símbolos en Braille.

 

 

Figura 8.- Monedas conmemorativas circulantes

a: Moneda de dos euros de Bélgica (2009); b: Dos euros de Italia (2009); c: Dos rupias de la India (2009); d: Un cuarto de dólar de EEUU (2003).

 

Tanto las monedas bimetálicas italianas de 500 liras, como las costarricenses, mejicanas, ecuatorianas, peruanas y eslovenas, así como las de dos euros, dos rupias y veinticinco centavos de dólar, son monedas que han circulado, y donde aparecen símbolos en braille, que podemos considerar como el tipo de alfabeto más moderno que se ha utilizado en las inscripciones de una moneda.

 

            Además de todas las piezas reseñadas hasta el momento, que han circulado o incluso circulan en la actualidad, encontramos otras nueve conmemorativas acuñadas exclusivamente para el mercado del coleccionismo numismático. En orden cronológico son en primer lugar la moneda un dólar de Estados Unidos conmemorativa de los juegos paralímpicos de Atlanta de 1995 (Fig. 9a), que lleva en braille la inscripción “Spirit” en el anverso, junto al logotipo de los juegos, la de cien francos de plata acuñada en 1999 en Francia (Fig 9b), tres emisiones realizadas en el año 2009 para conmemorar el bicentenario del nacimiento de Louis Braille: un dólar de plata acuñado en Estados Unidos, cinco dólares de plata emitidos en Palau, una corona de cuproníquel de la Isla de Man;  los diez zlotys polacos del 2011 con la inscripción “10 tz” en braille (Figs. 9c, d, e y f), y la moneda de 30 dólares de plata emitida en el año 2018 en Canadá, con diseño de la artista canadiense Meghan Sims, para conmemorar el centenario de la asociación de invidentes canadienses (CNIB)(1) y que lleva la cifra “100” en braille (Fig. 9g).

 



Figura 9.- Monedas conmemorativas no circulantes.

a: Un dólar de plata conmemorativo de los Juegos paralímpicos de Atlanta, 38,1 mm; 26,73 g., 1995; b: 100 francos de plata de Francia, 37,5 mm, 1999; c: un dólar de plata de EEUU, 38,1 mm, 2009; d: cinco dólares de plata de Palau, 38,61 mm, 2009; e: una corona de cuproníquel de la Isla de Man, 38,61 mm, 2009; f: diez złotys de plata de Polonia, 32 mm, 2011; g: treinta dólares canadienses de plata, 50 mm, 2018; h: moneda de 1000 pesetas conmemorativa de los Juegos Paralímpicos de Atlanta, 33 mm, 1996; i: monedas españolas de mil pesetas de plata conmemorativas de los Juegos Paralímpicos de Sídney, 33 mm, 2000.

 

            Finalmente podemos señalar tres emisiones conmemorativas españolas de monedas de mil pesetas en plata donde aparecen leyendas en Braille, en la primera de ellas referida a los Juegos Paralímpicos celebrados en Atlanta en el año 1996, aparecen las iniciales “JJ.PP.” en braille (Fig. 9h), y en las otras dos que conmemoran las mismas competiciones en Sídney el año 2000, aparece en dos líneas, el valor “1000 PESETAS” en braille  (Fig. 9i).

 

            Mientras en los billetes de varios países como Argentina, Brunei, Emiratos Árabes, Honduras, India, Malta y Trinidad y Tobago, encontramos los símbolos del valor de los mismos en braille, en las monedas en circulación esta representación es más limitada, y como hemos visto solamente se ha dado en períodos cortos de aproximadamente una década en Italia, México y Perú, y durante unos pocos años en Eslovenia, con la excepción de Costa Rica, donde llevan circulando 35 años. El motivo es que las monedas actuales en circulación, como por ejemplo las que integran el sistema del Euro, están cuidadosamente diseñadas para ser fácilmente reconocidas de forma visual y táctil, con tamaños y bordes diferentes (estriado, liso, ondulado, con surcos...). De hecho en la mayoría de las monedas conmemorativas, la inscripción que aparece en braille es el nombre de una persona o una abreviatura del mismo, a excepción de la moneda polaca y las emisiones españolas del 2000, que indican la cifra del valor de la moneda. Incluso a veces puede llevar a confusión, como es el caso de la moneda canadiense, que indica en braille la cifra 100 (centenario de la asociación CNIB), cuando el valor de la moneda es de 30 dólares canadienses.

 

            Podemos concluir que  la escritura braille, está presente en las monedas de los siglos XX/XXI d.C., de una forma que podemos definir como “anecdótica” o “residual”, si consideramos el número total de las diferentes emisiones realizadas en dicha época, y siempre de forma complementaria con la escritura latina o devanagari. Los símbolos en braille, además de su papel funcional, representan un mensaje dirigido a toda la sociedad sobre la necesidad de integración de las personas invidentes.

 

 

 

 

 

Notas:

 

(1) La asociación “Canadian National Institute fro the Blind” (CNIB), fue creada en marzo de 1918 para proporcionar alimentos y ropa a los veteranos ciegos de la I Guerra Mundial que regresaban a sus casas, así como a las 850 personas que perdieron la vista en la dramática explosión producida el 6 de diciembre de 1917, cuando colisionaron en el puerto de Halifax dos buques cargados de explosivos, y que produjo la muerte de 2000 personas, quedando heridas otras 9000.  El diseño de la artista canadiense Meghan Sims presenta una colina que se dobla como un párpado, donde a modo de pestañas,  crecen siete pinos que simbolizan la fuerza y tenacidad de los siete fundadores del CNIB.

 

 

Bibliografía:

 

Ibáñez, M., 2018. Los tipos de escritura más antiguos (cuneiforme y jeroglífico egipcio) y el más moderno (Braille) en las monedas. Gaceta Numismática, n. 195: 111-121.











sábado, 1 de mayo de 2021

Tesoro de Zafranales (Huesca)

 

Tesoro de Zafranales (Huesca). Informe del estudio realizado en el año 2000  para el Museo de Huesca: 44 pp.

 

Miguel Ibáñez Artica

 

En el año 2000 tuvimos la oportunidad de estudiar el importante conjunto monetario de dineros de Sancho Ramírez, Pedro I y Alfonso I, hallados por D. Félix J. Montón en el transcurso de las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento medieval de Zafranales (Huesca), gracias a la amabilidad del entonces director del museo de Huesca D. Vicente Baldellou Martínez (e.p.d.).

Como en su momento este estudio se realizó sin contar con soporte económico de ninguna administración, consideramos de interés su publicación (aunque sea con dos décadas de retraso).

A pesar de que a fecha de hoy se podrían hacer algunas matizaciones y correcciones, consideramos de interés su publicación, tal y como fue redactado en agosto del año 2000.