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martes, 1 de marzo de 2022

El dinero del mar II: Moluscos lamelibranquios.

 

El dinero del mar II: Moluscos lamelibranquios. Artículo publicado en “Eco filatélico y numismático” (Octubre 2020) 76 (1299): pp. 48-50.

 

Miguel Ibáñez Artica




            Los moluscos lamelibranquios o bivalvos como ostras, berberechos y mejillones constituyeron un importante complemento dietético para las poblaciones de humanos que se asentaron en el litoral desde hace varias decenas de milenios, y sus conchas sirvieron como adornos desde la más remota antigüedad.

            Las conchas más apreciadas son las que presentan coloraciones vivas de tonos rojizos, anaranjados o violetas, y entre las que presentan color rojo, podemos destacar el valioso “Mullu”, conocido como el “oro rojo de los Incas”, obtenido de las conchas de “Spondylus”, una vistosa especie de ostra o berberecho  que presenta numerosas protuberancias laminares. Considerada como un elemento sagrado, tenía un gran valor, y de hecho se intercambiaba con el oro(1).

La especie Spondylus princeps, vive a poca profundidad en la costa de Ecuador y la recolección de este molusco lamelibranquio se remonta a tiempos inmemoriales. Las conchas de “Mullu” se utilizaban enteras en algunas ceremonias sagradas, por ejemplo entre los mayas, la sangre de los sacrificios humanos, era vertida en conchas de espóndilo rojo. Sin embargo, la mayor cantidad de “Mullu” se procesaba en talleres especializados donde se fabricaban pequeñas cuentas, tomando un fragmento de concha, perforándola y desgastando los bordes con una piedra hasta conseguir un pequeño anillo o cuenta. Otra posibilidad era sacar de la concha piezas rectangulares, que convenientemente perforadas servían para fabricar petos o collares, incluso se llegaron a fabricar pequeñas figuras de animales (principalmente aves de largos picos) que servían como objetos de adorno (Fig. 1) (2).   

Figura 1.- Collar de cuentas de “mullu”, Ecuador. Cultura Puruha (s. XIV-XV d.C.), y placas de “mullu”. Perú.

            En la orilla opuesta del Pacífico, en la región de la Melanesia, también se utilizan objetos elaborados a partir de las especies de espóndilos y Chama sp.,  de los que se obtienen pequeñas placas redondeadas de color rojo o naranja con las que se elaboran cinturones como los “Katudababila” (Fig. 2a), o los primitivos colgantes “Soulava” (Fig. 2b) utilizados como moneda en las ceremonias del Anillo del Kula.     

Figura 2.- “Monedas” del Kula, a: cinturón de conchas y su representación en un sello postal; b: “Soulava” de tipo antiguo y su representación en un sello postal.

 

            La actual moneda de Papúa-Nueva Guinea es la “kina”, término que deriva de la antigua “moneda concha” utilizada en la región y fabricada con el bivalvo Pinctada maxima (Jameson, 1901), cuyos bordes se recortan hasta darle un inconfundible aspecto de luna creciente, practicándose sendos orificios en los vértices a los que se sujeta un cordón de fibras vegetales o semillas a modo de colgante. Este objeto se ha venido utilizando como moneda al menos en los últimos doscientos años, si bien su uso ornamental se remonta a varios milenios (Fig. 3).

 

Figura 3.- “Monedas concha” de Papúa-Nueva Guinea; a: Kina; b: Moka-Kina (MAN, Madrid).

 

 

            Algunas de las más espectaculares “monedas-concha” son fabricadas en las Islas Salomón a partir del molusco gigante Tridacna gigas (L. 1758),  lamelibranquio que puede llegar a alcanzar hasta metro y medio de longitud y que vive en simbiosis con pequeñas algas.

 

Dentro de lo que se denomina genéricamente “Barava”, las piezas más espectaculares son los ‘Porobatuna’ (Fig. 4a-g) de 30 a 40 cm de longitud, tallados de una pieza y que presentan uno o varios círculos en la parte inferior y varias hileras de figuras humanas en posición de cuclillas. Estos valiosos objetos se depositaban en la casa tambú junto con los cráneos humanos.

 

Un tipo peculiar de la isla de Choiseul denominado “Zaru” (Fig. 4h, i) muestra dos siluetas humanas sentadas dándose la espalda; otro tipo denominada “Mbokomo”, de la misma procedencia muestra la figura de un ave en reposo (Fig. 4j, k). En todos los casos en la parte inferior aparece un aro que representa la “Poata” utilizada como moneda.

 

En muchas zonas de Papúa-Nueva Guinea, se utilizan también como moneda ritual grandes aros de concha que reciben diversas denominaciones locales (Yua, Wenga, Kir, Koi...) (Fig. 4m).

 

Figura 4.- “Monedas-concha” elaboradas a partir de la concha del bivalvo Tridacna en las Islas Salomón y Papua (Colección particular).

 

            En América del Norte también encontramos una moneda popular, el “wampum” cuya variante de color violeta se obtiene de la almeja Mercenaria mercenaria (L., 1758), denominada “quahaug” por los indios, muy común en las costas atlánticas de Norteamérica (Fig. 5b). A partir de este lamelibranquio se fabrican pequeños cilindros perforados de color violeta oscuro, que son ensartados para formar ristras. En ocasiones se combinan con cilindros de color blanco, esta vez obtenidos de moluscos gasterópodos, para formar espectaculares cinturones (Fig. 5a).

Los europeos también utilizaron el wampum en sus negociaciones con los indígenas. Por ejemplo, a mediados del siglo XVIII el superintendente de asuntos indios Sir William Johnson presentó como obsequio un gran cinturón de wampum -de 7000 cuentas-, en su reunión con los representantes de las seis naciones indias y sus aliados. En algunos de estos cinturones aparece una cadena de figuras humanas unidas por las manos en símbolo de amistad, pero también los hay con el significado opuesto de una declaración de guerra formal.

 

        Así pues el wampum utilizado por los indios de Norteamérica reunió una triple funcionalidad, la ornamental, la de moneda de uso económico, y por último la de servir como medio de comunicación (3).

 

Figura 5.- Wampum de los indios americanos. a: cinturón que expresa la alianza de los indífenas con los europeos; b: Mercenaria mercenaria; c: cuentas de wampum violeta; d: cuentas de wampum blanco; e: Columnelas de Busycon (materia prima del wampum blanco); f: pulseras de wampum; g: Recibo de dos brazas y ochenta pulgadas de “wampum”, moneda-concha de los indios Seminola (2 de febrero de 1915).

 

            A modo de corolario podemos señalar que los lamelibranquios, y en general las conchas de moluscos utilizadas como moneda en tiempos ancestrales, tuvieron su reflejo en los originales “Aes Formatum” utilizados en Italia entre el 500 y el 300 antes de nuestra Era como sextantes, con un peso de unos 120 gramos, y que presentan la forma de una vieira (Fig. 6a), así como en una reciente acuñación (del 2019) de una moneda de un dólar de las islas Fiji (Fig. 6b) que imita fielmente es aspecto de un lamelibranquio.

            También podemos comprobar como en la memoria colectiva de la humanidad subyace el  recuerdo de esta utilización monetaria de los moluscos, en el hecho de que en la película “The Flintstones in Viva Rock Vegas” (Los Picapiedra en Las Vegas) del año 2000, las “monedas” utilizadas en el casino, fueran unas “conchas” donde aparecía inscrito su valor en dólares americanos (Fig. 6c).

Figura 6.- a: “Aes Formatum” sextante posiblemente romano (500-300 a.C.); b: Moneda de un dólar de plata de Fiji (2019); c: Fotograma de la película “Los Picapiedra en Las Vegas” (2000) y detalle de las “monedas concha” utilizadas en la escena.

 

Notas:

(1)  El “Mullu”: oro rojo de los Incas.  Eco Filatélico y Numismático 58(1094) (Enero 2002): pp. 48-49.

(2)  Estas cuentas de color rojo se denominaban genéricamente “chaquira” y en la expedición de Álvaro de Mendaña en 1567 se transportaba “chaquira”, es decir el “mullu” de los incas, embarcado en Perú con el fin de utilizarlo en los “rescates” (comercio) con los nativos de las Islas Salomón. Los comerciantes castellanos ya utilizaron las monedas-concha desde finales de la Edad Media. En 1474 se embarcaron en Canarias grandes conchas con las que podía obtenerse en la costa africana veinte o treinta pesos de oro por pieza, dichas conchas se cotizaban en Sevilla a veinte reales de plata debido a la gran demanda que había para el comercio africano. En abril de 1477,  Fernando el Católico ordenó que una flotilla partiera hacia la costa de Mina (Guinea) y uno de los principales elementos utilizados  como moneda eran las conchas extraídas en Santiago (Cabo Verde). En mayo de 1478 el gobernador de Canarias Diego de Herrera, recibió la orden de abastecer de conchas a los comerciantes castellanos Bonaguisa y Graner (Ibáñez, 2006).

(3) El Wampum, la moneda de los indios de Norteamérica.  Eco Filatélico y Numismático 67(1201) (Noviembre 2011): pp. 44-45.

 

Bibliografía seleccionada:

Fearer, J. & F. McLaughlin, 1981. Spirals from the sea. An anthropological look at shells. Clarkson N. Potter Publ. N.Y.: 192 pp.

 

Ibáñez, M., 2004. Monedas concha (I): Las primeras monedas. Crónica Numismática 15(156): pp. 38-43.

-- 2006. La premoneda social, precursora de la moneda económica. Numisma, 56(250): 21-40.

 

Ibáñez, M., & M.D. San Millán. 2016 (2014). Sistematización de la “moneda-concha”: criterios taxonómicos, morfológicos, geográficos y funcionales. Actas XV Congreso Nacional de Numismática, Madrid, RCM-FNMT: pp. 1291-1310.

 

San Millán, M.D. & M. Ibáñez, 2012. Las “monedas-concha” de Oceanía. Numisma 62(256): pp. 147-206.

 

Opitz, Ch .J., 2000. An Ethnographic Study of Traditional Money. First Impress. Print. Ocala, Florida, USA, 411 pp.

 

Quiggin, A.H., 1949.  A survey of Primitive Money. Methuen & Co. G.B.: 344 pp. + 32 lám.

 

Taxay, D., 1970. Money of the American Indians and other primitive currencies of thee Americas. Nummus Press, N.Y.: 158 pp.

 

VVAA, 1999. Spondylus: ofrenda sagrada y símbolo de paz. Museo Arqueol. R. Larco Herrera. Perú: 152 pp.

 

sábado, 15 de agosto de 2015

El Wampum, la moneda de los indios de Norteamérica.

El Wampum, la moneda de los indios de Norteamérica. Artículo publicado en: Eco Filatélico y Numismático 67(1201) (Noviembre 2011): pp. 44-45.

Miguel Ibáñez Artica.


            La palabra wampum es una simplificación del término de los indios algonquios Wampumpeage, que significa literalmente “ristra de cuentas de conchas blancas” (wamp= blanco; umpe= ristra de cuentas de concha; ag= forma plural), y estas ristras o collares servían como moneda en el comercio con las tribus indias, remontándose su uso a comienzos del s. XVI. Las referencias más antiguas documentadas, se encuentran en 1535, en el diario del explorador francés Jacques Cartier, quien cita el uso del wampum como moneda entre los indios Hurones de Montreal. En cualquier caso han aparecido numerosos cilindros de wampum en excavaciones arqueológicas correspondientes al período arcaico tardío, entre el 3000 y el 1000 a.C. y se ha propuesto su utilización como “moneda” desde tiempos antiguos, con una especialización en los talleres de producción de cuentas de wampum hacia el año 1000 d.C. y un incremento de su producción con fines ceremoniales o para realizar pagos de tributos. Posiblemente, tal como ocurre actualmente en algunas poblaciones de Melanesia, la moneda-concha era antes de la llegada de los europeos una moneda de uso social, y tras la colonización se convirtió en moneda económica, en un proceso de aculturización que se repite en diferentes épocas y continentes a lo largo de la historia (Figura 1).


Figura 1.- Wampum.
a.- Conchas de Mercenaria (materia prima del wampum púrpura).
b.- Cuentas púrpuras.
c.- Cuentas blancas.
d.- Columnelas de Busycon (materia prima del wampum blanco).
e.- Brazaletes de wampum.

En ocasiones el término “wampum” ha sido utilizado para designar indiscriminadamente las diferentes “monedas-concha” utilizadas en Norteamérica, como por ejemplo las elaboradas por los indios Chumash de California a partir de pequeños caracolillos denominados “poncos” de la especie Olivella biplicata (Sowerby, 1825), monedas que ya fueron citadas en 1792 por el explorador español José Longinos Martínez, quien señaló su utilización por los indios como unidad de peso y de valor. También en California encontramos abalorios fabricados con la concha “oreja de mar” (Haliotis rufescens, Swainson, 1822), la mayor especie de su género, que llega a medir hasta 30 cm. de longitud. Con piezas recortadas de este molusco, se fabricaba la moneda denominada “uhl-lo”, que tenía diferente valor según el tamaño y belleza de la concha.  Otra moneda-concha muy extendida era la de los indios Yurok, consistente en hileras de conchas del escafópodo Dentalium pretiosum (Sowerby, 1860), denominadas “allicotsik”, que literalmente significa “moneda india” en lenguaje Yurok(1). 

Pero a diferencia de otras conchas utilizadas como moneda (el cauri en China y África o el citado dentalium en América), el auténtico “wampum” es un producto manufacturado, es decir transformado, y cuyo aspecto final es muy diferente al del molusco del que procede. Está formado por pequeñas cuentas cilíndricas de color blanco o púrpura oscuro. En el primer caso se utiliza para su fabricación la “columella” o eje central de las caracolas Buccinum undatum (Linnaeus, 1758), Busycon canaliculatum (L., 1758), B. carica (Gmelin, 1791) y Colus stimpsoni (Mörch, 1867); mientras las cuentas de color púrpura se obtienen de la zona más gruesa de la almeja Mercenaria mercenaria (Linnaeus, 1758), denominada “quahaug” por los indios, todos estos moluscos son comunes en las costas atlánticas de Norteamérica (Figura 2).


Figura 2.- Proceso de fabricación del wampum por los indios iroqueses.
            a: Recolección de las conchas.
            b: Transporte.
            c: Conchas utilizadas; 1: Buccinum y Busycon para las cuentas blancas
                                               2: Mercenaria para las cuentas de color violeta.
            d: Proceso de pulido y perforación de las cuentas.
            e: Ensartado de las cuentas.
            f: Cinturones de wampum ya elaborados

En el proceso de la fabricación del wampum participaba toda la familia, los menores recogían las conchas, los hombres pulían y elaboraban las cuentas y las mujeres las ensartaban,  fabricando los cinturones o brazaletes. Algo similar ocurre hoy en día entre los Tolai de Nueva Bretaña del Este (Papua-Nueva Guinea) en la elaboración de la moneda concha denominada “tambu” (moneda reconocida oficialmente por el Estado).

            Con la llegada de los colonos y la utilización de tecnología europea en el proceso de manufactura del wampum, éste sufrió una devaluación, y por ejemplo en 1643 una braza de conchas pasó a valer cinco chelines en vez de los diez en que se cotizaba hasta ese momento. Sin embargo el declive de la utilización de estas cuentas de concha como moneda, comenzó en 1869 cuando el colono de origen europeo James Campbell comenzó la producción industrial del “wampum” utilizando maquinaria, el abaratamiento conseguido, unido a la fabricación de grandes cantidades de moneda-concha, trajo consigo una gran inflación. Por este motivo, tras cuatro siglos de vigencia, el comercio con cuentas de concha finalizó, y la factoría de Campbell tuvo que cerrar definitivamente el año 1905, aunque con posterioridad a esa fecha, aún seguía utilizándose el .wampum como moneda cotidiana en algunas comunidades indias (Figura 3). 


Figura 3.- Recibo de dos brazas y ochenta pulgadas de “wampum”, moneda-concha de los indios Seminola (2 de febrero de 1915).

El wampum no era tan sólo una moneda, las cuentas cilíndricas se utilizaban para fabricar collares, brazaletes y cinturones, combinando las blancas y púrpuras en la elaboración de delicados dibujos geométricos; estas cuentas mantenían su valor como moneda cotizándose las oscuras entre dos y tres veces más que las blancas. Las ristras y cinturones de wampum podían incluir cuentas de otros colores adquiriendo así diferentes significados, guerra, paz, amistad o lo que la ocasión demandara. Mientras las ristras de una hilera se empleaban en actos protocolarios de poca trascendencia, o para adquirir bienes o servicios, los cinturones se reservaban como obsequio protocolario en las ceremonias importantes.
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            En la diplomacia india, el wampum tenía un importante papel, no era solamente un elemento utilizado como moneda, poseía también unas cualidades místicas intrínsecas, similares a las que todavía encontramos actualmente en las monedas-concha de Malaita en las Islas Salomón, entre los Kanak de Nueva Caledonia o los Tolai de Papua, y los wampum más importantes servían como medio de comunicación entre las tribus de la América colonial. Cuando los indios realizaban una expedición guerrera, enviaban cinturones de wampum a las tribus aliadas para convocarlas al combate. Los europeos también utilizaban el wampum en sus negociaciones con los indígenas, a mediados del siglo XVIII, el superintendente de asuntos indios Sir William Johnson presentó como obsequio un gran cinturón de wampum -de 7000 cuentas-, en su reunión con los representantes de las seis naciones indias y sus aliados (Figura 4). En algunos de estos cinturones aparece una cadena de figuras humanas unidas por las manos en símbolo de amistad, pero también los hay con el significado opuesto de una declaración de guerra formal.


Figura  4.- Cinturones de Wampum y medalla conmemorativa

            Así pues el wampum utilizado por los indios de Norteamérica reunió una triple funcionalidad, la ornamental, la de moneda de uso económico, y por último la de servir como medio de comunicación.

Notas:

(1) En Sudamérica también se utilizaban cuentas elaboradas a partir de la concha roja del lamelibranquio Spondylus, para fabricar el “mullu”, denominado “chaquira” por los conquistadores. Ver artículo: El “Mullu”: oro rojo de los Incas.