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jueves, 1 de octubre de 2015

El origen de las Columnas de Hércules en las monedas.

El origen de las Columnas de Hércules en las monedas.
Artículo publicado en: Eco Filatélico y Numismático 68(1204) (Febrero 2012): pp. 42-43.

Miguel Ibáñez Artica

Una de las monedas españolas más difundidas en el Planeta ha sido la pieza de ocho reales de plata o “duro”, y aunque las primeras monedas de este tipo figuran a nombre de los Reyes Católicos, en realidad comenzaron a fabricarse en tiempos de Carlos I.  Respecto a las monedas emitidas en el Nuevo Mundo, nueve años después de fundarse la Casa de Moneda de Méjico, el 6 de junio de 1544 el Emperador remitía una provisión señalando las características que debían tener los reales de a ocho: “De una parte castillos y leones con la granada, e de la otra parte las dos columnas, estrellas e un retulo que diga PLUS ULTRA, que es la divisa de mi el Rey”. Estas monedas se han descubierto recientemente en el pecio de un navío español hundido en aguas del Caribe hacia 1550(1) (Figura 1a).

Figura 1.-
a: Las columnas de Hércules en el primer Real de a 8 mejicano, a nombre de Carlos y Juana.
b: Símbolo del dólar, inspirado en la banderola que rodea a la columna de los columnarios españoles.

Las nuevas monedas, inspiradas en los “táleros” acuñados desde 1486 en el Tirol y 1519 en Bohemia(2), se convirtieron en la moneda americana y universal por excelencia, de forma que cuando el congreso de los Estados Unidos creó la moneda nacional, el dólar, lo equiparó en valor al duro de plata español, con la denominación de “spanish dolar” o “pillar dolar”, debido a que en la moneda española figuraban las columnas de Hércules. Estas monedas hispanas coloniales tuvieron curso legal en Estados Unidos hasta 1857, e incluso el conocido símbolo universal del dólar derivó de una simplificación de la columna, rodeada por una banderola serpentiforme, donde figura la divisa “Plus Ultra” (Figura 1b).

Remontándonos a los orígenes de la representación de dicha figura en las monedas, la imagen de las Columnas de Hércules surge en 1516-1617 como un símbolo personal y heroico del futuro Emperador, y algo más tarde, hacia 1535, adquieren un significado geopolítico convirtiéndose en una metáfora de la proyección del imperio español hacia el Nuevo Mundo. En la celebración del 15 cumpleaños de Carlos V, el 6 de enero de 1515, no aparecen todavía las columnas, solamente se representa un gran león portando en una mano el fuego y en la otra la piedra de pedernal, emblemas familiares de la casa de Burgundia. También en un jetón de 1515 con leyenda KAROLUS PRINCEPS HISPANIARUM aparece la figura del león.

            Las columnas se diseñaron en verano de 1516 para el decimoctavo capítulo de la orden del Vellocinio de Oro que se celebró en Bruselas en octubre de 1516, presidido por vez primera por el joven Carlos como soberano. Siguiendo la costumbre de Burgundia de que el Maestro de la orden dispusiera de una divisa personal, el milanés Luigi Marliano, físico de la corte de los duques de Milán, y al servicio del príncipe Carlos desde 1512, diseñó el emblema de las columnas con la finalidad de ser utilizado como divisa por el nuevo Maestro, al principio acompañado de la leyenda “Plus Oultre”, que a finales del año siguiente se transformaría definitivamente en “Plus Ultra”. Las columnas comienzan a aparecer en los jetones en 1518 (Figura 2a), y en un principio representan a los imperios Español y de los Habsburgo, como garantes de la Orden del Vellocinio de oro, nombre que rememora la mitológica aventura de Jason, que recupera el reino usurpado por su tío, de la misma forma en que los reyes de la Orden pretenden recuperar los Santos Lugares a los turcos.


Figura 2.-
            a: Jetón de 1518 con la representación de las columnas.
            b: Jetón de 1547 con las columnas y leyenda PLVS OVLTRE.

La utilización de elementos alusivos a la mitología greco-romana encaja muy bien con las tendencias renacentistas de la época. En la corte de Flandes existía un gran interés por las representaciones de Hércules, como lo reflejan los tapices de mediados del s. XV, e incluso se llegaba a escribir que los duques descendían directamente del héroe griego, y hasta que su nieto Hispanus había fundado la línea real española. Además la Casa de Austria tambíen reclamaba a Hercules como antepasado, de forma que Carlos I como heredero de Burgundia, Castilla y Austria podía atribuirse la ascendencia de Hércules por partida triple.

Las columnas de Hércules no fueron representadas solamente en las valiosas monedas de plata, uno de los lugares donde se introdujo la nueva divisa en las monedas más humildes fue el reino de Navarra, que paradójicamente seguía emitiendo monedas de oro y plata a nombre de Fernando el Católico. La primera emisión de estos cornados presenta en el anverso la leyenda horizontal PLVS VLT (con distintas variantes y separación por las columnas en formas diferentes: PL-VS-VL; PL-SVL-T...). Una segunda emisión, presenta la leyenda circular, rota ahora por la corona que supera las columnas, y entre ellas una gran letra P. La leyenda unas veces comienza en el extremo superior de la columna derecha y en otros casos en el inferior de la columna de la izda. El reverso de estos tipos monetarios presenta una letra N sin coronar, generalmente franqueada de equis o círculos, dentro de una gráfila de puntos, y con la tradicional leyenda exterior SIT NOMEN DOMIN. Probablemente estas emisiones, iniciadas en tiempos del monarca Carlos I, se prolongaron durante los primeros años del reinado de Felipe II, hasta que en la cortes de Sangüesa de 1561 se solicita al rey “que en los cornados que se batiesen de aquí en adelante en este Reino, en la parte de las columnas se ponga como antiguamente una Cruz, y de la otra parte una N y encima de ella una corona” (3).

            La representación de las columnas con la leyenda “Plus Ultra”, fue imitada también en algunos jetones franceses de Carlos IX (1560-1574), donde por una cara aparece la figura del monarca entre las columnas, y en la otra las columnas rematadas por una corona, con una banderola que porta también la leyenda “Plus Ultra” y las tres flores de lis símbolo de la dinastía gala (Fig. 3b1), o incluso podemos ver la figura de Hércules transportando las columnas (Fig. 3b2). Esta curiosas representaciones pueden estar relacionada con las pretensiones del rey de Francia a ceñir la corona de emperador tras su matrimonio en 1570 con Isabel de Austria, hija del emperador Maximiliano y María de España.


Figura 3.- Las columnas de Hércules en un jetón de Carlos V de 1522 (Monetario del Museo de la Casa de Moneda de Madrid nº 51180) y en otros dos de Carlos IX de Francia (1560-1574).


Notas pie de página:

(1)  Ver artículo: Dos monedas “record” del año 2006. Eco Filatélico y Numismático (Enero, 2007): pp. 50-51.
(2) Las monedas acuñadas por el conde de Schlick se denominaron en un principio “joachimsthaler”, por su origen en el Valle de San Joaquín (en alemán, valle= tal), luego el término se abrevió a “taler”, del que deriva la palabra dólar.
(3) Ver artículo: Cornados navarros del siglo XVI. Eco Filatélico y Numismático (Abril, 2002): pp. 42-43.

Bibliografía:

Rosenthal, E.E., 1973. The Invention of the Columnar Device of Emperor Charles V at the Court of Burgundy in Flanders in 1516. Journal of the Warburg and Courtauld Institutes, Vol. 36: pp. 198-230.



sábado, 5 de septiembre de 2015

Un jetón de la reina de Aragón Germana de Foix.

Un jetón de la reina de Aragón Germana de Foix. Artículo publicado en: Eco Filatélico y Numismático 70(1230) (Junio 2014): pp. 46-47.

Miguel Ibáñez Artica.

Denominamos “jetones” a los objetos monetiformes que presentan una finalidad contable y eran utilizados sobre una mesa, para realizar las cuentas aritméticas antes de popularizarse en matemáticas los números arábigos. A comienzos del siglo XVI, en tiempos del emperador Carlos V, estos objetos fueron introducidos en España desde los Países Bajos, castellanizando su nombre francés en el término “gitón”.

            Sin embargo, desde finales del siglo XIII y hasta las postrimerías del XV se habían acuñado numerosos jetones que llevan el escudo de Navarra por influencia francesa. Se considera que los primeros jetones se acuñaron en Francia a comienzos del siglo trece a imitación de los “quarterouli” lombardos. En una primera fase eran anepígrafos, presentando imágenes alusivas a la administración para la que habían sido fabricados: un escudo con dos barras horizontales para la cámara de comptos reales; balanza de dos platos para la cámara de las monedas; una llave para la cámara del tesoro real; un rastrillo para los establos y perreras reales; un ciervo para los servicios de caza, etc… Se reponían semestralmente en juegos de un centenar de piezas, que eran entregados a los diferentes servicios de la casa real. Uno de los primeros jetones conocidos presenta la imagen de un castillo en el reverso, y ha sido atribuido a Blanca de Castilla (1200-1252), esposa de Luis VIII de Francia. 

             A comienzos del siglo catorce surgieron, de forma complementaria, los primeros jetones con leyenda acuñados para las distintas administraciones, y que reproducen los tipos de las monedas de oro o plata más comunes (reales, escudos, “agnels”, gruesos, gruesos...). Aunque los textos que aparecen en las leyendas suelen ser de tipo religioso, frecuentemente despejan cualquier duda sobre la autenticidad de estas piezas como monedas: "jetones de latón, falsos somos como el limón", "soy de latón para ser usado como jetón", "yo soy de latón, no soy de oro fino", “no soy un auténtico agnel de oro”, “soy falso y de mala naturaleza”, etc... (1)  

            Un personaje muy poco conocido en la Historia de España es Germana de Foix (Figura 1), que con 18 años contrajo matrimonio con Fernando II de Aragón el 19 de octubre de 1505, quien a sus 53 años de edad había enviudado hacía menos de un año de Isabel la Católica. El matrimonio se celebró según lo acordado en Blois con Luís XII de Francia, de forma que el monarca galo cedió a su sobrina Germana los derechos dinásticos del reino de Nápoles, concediéndole  también el título de reina de Jerusalén, a cambio de lo cual Fernando se comprometía a nombrar heredero al posible hijo del matrimonio. Este compromiso levantó las iras de los nobles castellanos, que lo vieron como una maniobra de Fernando el Católico para impedir que Felipe el Hermoso y Juana heredasen la Corona de Aragón. La reacción no se hizo esperar y en 1505 Juana acuñó jetones con la leyenda “LA+ROINE+DE+CASTILLE+ DE+LEON+ET+DE+GRANAD”, siendo proclamado un año más tarde Felipe como rey de Castilla en las Cortes de Valladolid con el nombre de Felipe I, retirándose Fernando a sus territorios de Aragón. En ese momento Felipe se proclamó en los jetones como rey de Castilla: “+PHS.DEI-GRA.REX”, con el escudo coronado cuartelado con las armas de Felipe y Juana. En septiembre de 1506 moría prematuramente Felipe el Hermoso, y en 1509 nacía el único hijo de Fernando y Germana, que falleció a las pocas horas, y que de haber sobrevivido hubiera cambiado sustancialmente el curso de la historia.


Figura 1.- Retrato de Germana de Foix.

            En esta época, también Germana mandó acuñar siguiendo la tradición francesa, jetones con sus armas. Este tipo ya fue descrito parcialmente por Feuardent en 1907(2), pero ha permanecido prácticamente desconocido hasta la fecha. Los jetones acuñados (Figura 2) presentan en el anverso la leyenda “POVR LA ROYNE DARRAGON” y su escudo franqueado por las iniciales góticas coronadas “F” (de Fernando) y “G” (de Germana). En el reverso una cruz arqueada rematada por florones, con un rombo inscrito en su interior, y la leyenda “GARDEZ VOVS DE MESCONTER” (Guardaros de cometer errores en los cálculos).


Figura 2.- Jetón de cobre de  Germana de Foix como reina de Aragón (29,5 mm.: 4,7 g.).

            Resalta la espectacularidad del escudo que recoge tanto las posesiones de Fernando (en la parte izquierda): cuartelado de Castilla/León y Aragón/Sicilia, con una granada en la parte inferior, como los de Germana (en la parte derecha): Jerusalén, Navarra y Foix; debajo: Bearne y Evreux, con un escudete sobrepuesto con las armas de Bigorre (Figura 3).


Figura 3.- Escudos de Germana de Foix, como reina consorte de Fernando el Católico y tras su segundo matrimonio. (Fuente : Wikipedia).

            Tras el fallecimiento de Fernando en 1516, se le asignó a la reina viuda una renta anual de cincuenta mil florines de oro, y en 1517 recibió la autorización para acuñar jetones de plata en la ceca del Louvre en París, jetones que por ahora son desconocidos. Ese mismo año conoce a su nietastro Carlos I, y entre ambos se produce una relación algo más que amistosa, de la que es fruto una hija, la infanta Isabel. Tras un corto matrimonio con un noble del séquito personal de Carlos I, contrae por tercera vez esponsales con Fernando de Aragón, duque de Calabria (Figura 3), y ambos son nombrados en 1523 virreyes y lugartenientes generales de Valencia, donde ejercieron un gobierno autoritario. Germana murió en Liria en 1538, siendo enterrada en el Monasterio de San Miguel de los Reyes.

Notas:

(1)Los jetones medievales de Navarra han sido objeto de una reciente publicación del Gobierno de Navarra que puede consultarse en forma gratuita en la página web:
 http://www.navarra.es/NR/rdonlyres/A5B3EB05-A36A-4EFE-AA09-E65757B292C3  /270956/TAN251.pdf 


(2)FEUARDENT, F., 1907, Collection Feuardent; Jetons et méreaux depuis Louis IX jusqu’à la fin du consulat de Bonaparte (2º vol.)